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Acupuntura contra los temidos sofocos de la menopausia



Domingo 16 de septiembre de 2018, por (abc)

No hay una edad exacta en la que la mujer comience a sentir sus primeros trastornos menstruales, pero generalizando se puede decir que entre los 45-50 años, las mujeres presentan algún que otro desarreglo. Pero esto no es la menopausia, pues ésta se considera cuando ha transcurrido un año sin que la mujer haya tenido ningún periodo menstrual, debido a un proceso natural de envejecimiento del organismo o inducida por cirugía, quimioterapia o radioterapia. Sin embargo, los cambios hormonales durante la transición de la menopausia pueden durar años, de media unos 7 años. Y mientras que algunas mujeres apenas presentan síntomas, otras pueden llegar a tenerlos de tal magnitud que pueden incluso limitar su calidad de vida.

Desde sofocos, problemas de memoria, alteraciones del apetito, aumento de peso hasta incontinencia urinaria, alteraciones de sueño, pasando por cambios de carácter, depresión, disfunción sexual, falta de libido, sequedad vaginal…

De todos ellos, los sofocos son los síntomas vasomotores más frecuentes relacionados con la menopausia. Se producen por la alteración de los mecanismos termorreguladores localizados a nivel del hipotálamo, debido a la disminución o variaciones hormonales durante el periodo de transición de la menopausia. Se caracterizan por sensación de calor extremo a nivel de cara, cuello o tórax con signos objetivos de vasodilatación cutánea y bajada consecuente de temperatura corporal. También se acompaña de: sudación profusa, palpitaciones, ansiedad, irritabilidad y sudoración nocturna. Son causa de problemas de sueño, limitación de actividades diarias y perdida de calidad de vida. La prevalencia de sofocos en mujeres perimenopaúsicas es de media a un 41%, pudiendo llegar al 80% en mujeres postmenopaúsicas. Entorno al 20% encuentran a los sofocos muy molestos, limitante y angustioso.

Y la gran pregunta es cómo aliviarlos con los menores efectos secundarios posibles. Existe cada vez mayor número de ginecólogos que buscan alternativas al tratamiento hormonal convencional para tratar estos síntomas que se engloban dentro del climaterio, período en el que se establece el fin de la vida reproductiva de la mujer. Hasta los primeros años de este siglo XXI, el uso de estrógenos ha sido el tratamiento más utilizado ya que podían prevenir enfermedades crónicas, como las cardiacas, la osteoporosis o la demencia.

Sin embargo, según señala el doctor Beltrán Carrillo, -médico general especializado en geriatría y acupuntura médica-, «un reciente y amplio ensayo clínico, realizado en mujeres postmenopaúsicas demostró que existía, al contrario de lo que se pensaba, un aumento de la incidencia de cáncer de útero y mama y de enfermedad cardiovascular y cerebrovascular». Además, se observó el doble de riesgo de padecer tromboembolismo en las mujeres que se sometieron a dicho tratamiento. Por todo ello, el tratamiento no-hormonal puede ser la única opción para muchas mujeres.

Y es que el papel de las hormonas sexuales femeninas no se limita a la regulación de funciones endocrinas y de reproducción, sino que los estrógenos están involucrados en el control del bienestar, en diversas funciones cognitivas y en procesos de memoria, tanto en condiciones fisiológicas como patológicas.

Precisamente en relación a estas funciones cerebrales, la acupuntura se presenta como una solución para paliar la sintomatología derivada del climaterio: «actúa sobre estos neurotransmisores y centros nerviosos para producir una función nerviosa correcta», explica el doctor Carrillo.

Así, los mecanismos por los cuales la acupuntura mejora los síntomas son:

—Aumenta los niveles de β-endorfinas en el hipotálamo.

—Reduce una sustancia orgánica similar a la proteina, llamada péptido, que está relacionada con el gen de calcitonina, un potente vasodilatador que se incrementa cuando existen sofocos y que disminuye a un nivel normal cuando se realiza Acupuntura.

—Estimula la producción de serotonina, “clásicamente relacionada con la Acupuntura”, aliviando síntomas como los cambios de humor, el insomnio, el dolor abdominal y los sofocos.

—Aumenta la producción y liberación de dopamina, norepinefrina y noradrenalina, tres neurotransmisores que mejoran el ánimo.

—Activa el sistema colinérgico, que es el responsable de la mejora de la memoria.

—Y modula la actividad del sistema nervioso autónomo y de la actividad simpaticomimética del central.

—Ante la duda de si estas mejoras pueden deberse a un efecto placebo, el Dr. Beltrán Carrillo asegura que «es poco probable porque no se ha visto que este tipo de efecto tenga el mismo resultado sobre la producción de neurotransmisores, ni sobre la activación de centros nerviosos como se ve en diferentes pruebas no invasoras, como la resonancia magnética funcional».

Y concluye «se ha visto con el tiempo, según han ido mejorando la calidad de los ensayos aleatorios controlados (RCT), como la acupuntura ha ido aumentando su grado de evidencia para el tratamiento de los síntomas asociados a la menopausia. De esta manera, según se van añadiendo ensayos, la evidencia es cada vez más favorable al empleo de la acupuntura en el tratamiento de los síntomas asociados a la menopausia».


Ver en línea : https://www.abc.es/familia/mujeres/...

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